Dura etapa maratón antes del día de descanso

Arequipa – Tim y Tom Coronel llegaron al día de descanso que el Rally Dakar contempla en su esquema 2019. La segunda parte de la etapa maratón llevada a cabo en los alrededores de Arequipa no estuvo exenta de problemas, pero al menos ahora llegó el momento de detener los motores esporádicamente y recargar energías.

 

 

 

El comienzo de la carrera había sido impecable para el binomio holandés, con hombres y máquinas dejando atrás cada jornada con saldos siempre positives y avances en el clasificador.  Sin embargo, la jornada de anteayer fue evidentemente complicada, no solo para ellos, sino para muchos de sus contrincantes. Así, la camioneta apodada como “La Bestia 2.0” sufrió las consecuencias de atravesar un recorrido planteado en la arena fina y el polvo tipo “fesh fesh” que hay en esa región de Perú.

 

Los hermanos entraron al campamento donde se asientan todos los equipos participantes y organizadores el jueves al anochecer y allí se pusieron a trabajar sobre el coche hasta tarde.  Tim explicó: “Primero, cambiamos los conductos de frenos delanteros. Después, revisamos otros elementos, ya que en la etapa de hace dos días el filtro de aire estaba completamente tapado de polvillo y, como consecuencia de ellos, perdíamos potencia. Cuando el camión de asistencia de Richard de Groot nos remolcaba a lo largo de un valle, la correa se atoró en una rueda y rompió las mangueras de los frenos”.

 

Sin embargo, eso no fue lo único que hubo que arreglar, tal como detalló Tom: “Trabajamos bien hasta las 2:30 de la madrugada en todo aquello que consideramos oportuno. Por ejemplo, la comunicación radial falló en la última parte de la etapa y nos complicó un poco el panorama, pero ahora sus cables están donde tienen que estar. Eso de andar remendando varias cosas a la vez nos hizo sentir como MacGyver por un instante”.

 

A pesar de esto, el tramo de 452 kilómetros de ayer no significó el fin de los inconvenientes. “Eso sí que fue un dolor de cabeza. Era prácticamente imposible seguir adelante sin el sistema de desinflado de los neumáticos funcionando. La carrocería también empezó a perder algunas partes y a desintegrarse. Habíamos ganado varias posiciones y con esto perdimos mucho tiempo. Fue una pena, pero así es la historia en esta competencia. Por lo menos, continuamos en marcha”, dijo Tom.

 

La sección conclusiva del especial se acortó y hubo una neutralización, como lo mencionó Tim: “Luego de eso, a los 40 kilómetros, nos encontramos con un hombre que agitaba una bandera roja frente a nosotros. No nos habilitaban a ingresar de nuevo al tramo por razones de seguridad. La causa era una niebla densa que hacía muy peligroso el resto del itinerario. Ahora estamos disfrutando del día de descanso que propone el rally y recuperándonos físicamente para su segunda mitad”.

 

Mañana se transitará por 502 kilómetros (336 de pruebas especiales) en una vuelta que se larga en Arequipa y concluye en San Juan de Marcona.