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Pequeños problemas no afectan demasiado a los Coronel

La organización había advertido que la cuarta etapa del Rally Dakar sería rápida. Tim y Tom Coronel lo confirmaron al arribo del tramo de 337 kilómetros. Aunque la velocidad de punta no es una de las mayores fortalezas de “La Bestia” y algunos inconvenientes aparecieron hoy por el camino, los gemelos holandeses se las rebuscaron para terminar en 40ª posición.

Sin embargo, lo que pasó no fue en desmedro de su diversión. “Fue una especial entretenida”, señaló Tom, “en la cual pasamos por unos 20 km de dunas y muchas pistas de promedio alto, así como por montañas y cañadas. Sé que Tim lo pasó bien al volante”.

“La verdad es que el camino era muy lindo, lo mismo que el paisaje”, comentó Tim. “Hubo partes de navegación complicadas, pero Tom se mantuvo concentrado. Estoy satisfecho con lo que hicimos”.

No equivocarse con el rumbo ni los controles de paso los salvó de perder más tiempo que pudieron regular para no exigir en demasía a su vehículo en los sectores que requerían ir casi a fondo. “La temperatura de aceite había subido mucho”, aclaró Tom, quien junto a su piloto encontró una pérdida del lubricante bajo el piso de la camioneta. 

Otra demora se suscitó con el sistema de inflado y desinflado de los neumáticos, concretamente en el de la rueda trasera izquierda, que no anduvo correctamente, por lo que Tom tuvo que regular la presión manualmente. Errarle a la presión aplicada puede haber influido en que se goma terminara pinchándose en la arena. “Debimos cambiarla y desconectar la manguera del sistema de aire”, detalló.

Desde la llegada, faltaba un enlace de 250 kilómetros hasta Riad. La capital saudí será mañana el punto de partida de la quinta etapa, que debería ser más lenta y difícil, con una combinación de dunas y piedras filosas. 205 son los km de enlaces y 456 contrarreloj.